La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, realizó un recorrido de supervisión por las obras de mantenimiento del Acueducto Florido–Aguaje, infraestructura estratégica que permitirá mejorar el servicio de agua para 691 colonias de Tijuana y Playas de Rosarito.
Las labores, que se estima concluyan la mañana del sábado 10 de enero, permitirán que la recuperación del servicio sea paulatina, conforme avance la puesta en operación del sistema. De acuerdo con la mandataria, desde su instalación en 1982 el acueducto no había recibido un mantenimiento de esta magnitud.
“Estamos invirtiendo alrededor de 50 millones de pesos en esta obra que aunque no se ve, pues está por debajo de la tierra, lleva agua a los hogares de las familias de Tijuana y Rosarito, donde se verán beneficiados más de un millón de habitantes durante al menos 25 años”.
La gobernadora destacó que se trata del acueducto más importante de Tijuana, ya que abastece a aproximadamente 40 por ciento de su población, y subrayó que la intervención garantizará el suministro para futuras generaciones.
Asimismo, agradeció la comprensión de la ciudadanía por el corte temporal del servicio requerido para ejecutar los trabajos, y reconoció el esfuerzo del personal de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana para restablecer el abasto a la brevedad.
“Esto es lo que no hicieron otros gobiernos; no sabemos en qué se gastaban el dinero, pero hoy aquí están los recursos públicos, que cuando se ejercen con honestidad alcanza para más”.
Por su parte, el director de la CESPT, Jesús García Castro, señaló que, por instrucción de la gobernadora, los trabajos buscan evitar cortes recurrentes del servicio en la zona intervenida, fortaleciendo la confiabilidad del sistema.