“Orco”, cachorro Border Collie, está por concluir su formación en la Unidad Canina de Bomberos Guadalajara

Por Maria G

 

Con menos de un año de edad, “Orco”, un cachorro de raza Border Collie, se encuentra en la etapa final de su proceso de entrenamiento para integrarse de manera formal como perro rescatista al Escuadrón Canino de la Coordinación Municipal de Gestión Integral de Riesgos, Protección Civil y Bomberos Guadalajara.

El can fue recibido por la corporación mediante una donación cuando tenía dos meses de edad. Desde entonces, ha sido preparado en la especialidad de búsqueda y localización de personas extraviadas o atrapadas entre escombros, tareas que resultan clave durante situaciones de emergencia y desastres.

El segundo oficial y líder de la Unidad Canina, David Alvarado Núñez, explicó que el cachorro mostró desde etapas tempranas cualidades adecuadas para este tipo de labores, como alta disposición al entrenamiento, al juego y al trabajo con objetos, elementos fundamentales en la metodología de adiestramiento para perros de rescate.

Actualmente, “Orco” se encuentra en la fase final de su preparación. Debido a su edad, aún se trabaja en el fortalecimiento de algunos aspectos específicos, como la potencia del ladrido, que es indispensable para el marcaje correcto cuando el animal localiza a una persona durante una búsqueda.

En la Unidad Canina de Protección Civil y Bomberos Guadalajara se cuenta con siete perros operativos. Tres de ellos continúan en proceso de formación para la búsqueda de personas extraviadas, tanto en espacios naturales —como la Barranca de Huentitán— como en estructuras colapsadas, además de un ejemplar especializado en la detección de explosivos.

De acuerdo con la corporación, entre las principales características que se evalúan para integrar a un perro al escuadrón canino se encuentran la hiperactividad, el carácter juguetón y un fuerte apego a un objeto, ya que estos rasgos permiten desarrollar entrenamientos efectivos. En promedio, la formación completa de un perro de rescate tiene una duración de entre un año y medio y dos años.

En las instalaciones de la Base 4 de Bomberos Guadalajara, ubicadas en la zona de San Andrés, también permanecen dos perros jubilados, los cuales continúan bajo resguardo institucional tras concluir su etapa operativa, debido a los años de servicio prestados y a que ya no se adaptarían con facilidad a un entorno doméstico.