Gallardo lidera aprobación nacional y el Bajío destaca como bloque de alta evaluación ciudadana

Por Maria G

 

San Luis Potosí, Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes aparecen en la parte alta del ranking de FactoMétrica, configurando una región con niveles de aprobación superiores al promedio nacional.

El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, encabeza el ranking nacional de aprobación con 71.0 por ciento, de acuerdo con la medición de FactoMétrica correspondiente a marzo de 2026. Sin embargo, su posición no aparece como un hecho aislado, sino como parte de un comportamiento regional en el que el Bajío concentra varios de los gobiernos estatales mejor evaluados del país.

Además de San Luis Potosí, en la parte alta del ranking también se ubican Querétaro, con Mauricio Kuri y 67.3 por ciento de aprobación; Guanajuato, con Libia García y 62.6 por ciento; y Aguascalientes, con María Teresa Jiménez y 61.9 por ciento.

Con esos niveles, los cuatro estados se colocan por encima del umbral de 60 por ciento, dentro del grupo de mandatarios con mayor respaldo ciudadano. En contraste, buena parte de las entidades del país se mueve en rangos de entre 45 y 55 por ciento, lo que refuerza la lectura de que el Bajío mantiene una posición destacada en términos de percepción pública del desempeño gubernamental.

La diferencia regional también resalta al comparar estos datos con otras zonas del país, donde varios estados del sureste y del norte aparecen por debajo de 50 por ciento. Frente a ese escenario, el Bajío concentra gobiernos con niveles de aprobación más altos y, en consecuencia, con una percepción pública más favorable.

Dentro de este bloque, San Luis Potosí sobresale incluso frente a sus vecinos regionales. La aprobación de Ricardo Gallardo Cardona supera por casi cuatro puntos a la de Querétaro y por cerca de diez puntos a las de Guanajuato y Aguascalientes, lo que lo coloca no solo como primer lugar nacional, sino también como la figura mejor evaluada dentro de la propia región.

El comportamiento del Bajío también resulta relevante por su diversidad política. Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes son gobernados por el PAN, mientras que San Luis Potosí es encabezado por el PVEM. Esto sugiere que los niveles de aprobación observados no responden a una sola fuerza partidista, sino a dinámicas de gobierno y percepción construidas en cada entidad.

En términos políticos, la concentración de altos niveles de aprobación en el Bajío puede traducirse en un entorno de mayor estabilidad regional, con gobiernos que llegan a futuros procesos electorales en condiciones menos desgastadas que en otras zonas del país. También abre la posibilidad de que estas administraciones tengan mayor capacidad de influencia en dinámicas políticas interestatales.

Más allá del liderazgo individual de San Luis Potosí, los datos de FactoMétrica muestran que el Bajío opera actualmente como un corredor de alta aprobación gubernamental. En ese contexto, el estado potosino no solo encabeza la medición nacional, sino que lidera una de las regiones con mejor evaluación ciudadana en México.

El dato perfila un punto de partida relevante: en el Bajío, los gobiernos estatales llegan al escenario político con niveles de respaldo superiores al promedio nacional, aunque la aprobación, por sí sola, no garantiza resultados electorales.