El Gobierno de Guadalajara reforzó las acciones para la protección de las abejas mediante una Unidad Apícola encargada de reubicar panales y enjambres que representan un riesgo para la población, con el objetivo de preservar a estos polinizadores y garantizar su supervivencia.
De acuerdo con la información difundida, el municipio cuenta con un apiario donde se resguardan las colonias de abejas reubicadas desde distintos puntos de la ciudad. Este espacio se encuentra en las instalaciones de Parques y Jardines, junto al vivero municipal, y funciona como un punto clave para la conservación de estos insectos.
Diego Estrada, encargado de la Unidad, explicó que en este sitio se brinda atención y manejo especializado a las abejas, a fin de asegurar su supervivencia y su posterior aprovechamiento por parte de apicultores locales.
Asimismo, advirtió que la manipulación inadecuada de abejas puede representar riesgos para la salud, por lo que pidió evitar cualquier intervención directa ante la presencia de enjambres.
“La abeja europea es una especie de importancia médica. Por ello, tratar de manipularlas sin conocimiento previo puede tener consecuencias para la salud de la persona que lo hace y de quienes se encuentran a su alrededor”.
La autoridad municipal señaló que, en caso de encontrar un enjambre, lo recomendable es alejarse, no molestar a los insectos y solicitar atención para su manejo adecuado.
“En estos casos, lo ideal es esperar la atención del servicio municipal para que realicen su manejo”, expresó.
Noticias Relacionadas
El Municipio cuenta con una línea de atención para reportar la presencia de panales o enjambres a través del 070.
“Una operadora le tomará ciertos datos que nos ayudarán a determinar la situación y definir el procedimiento adecuado para la reubicación”.
Una vez recibido el reporte, una cuadrilla apícola acude al sitio para realizar una valoración inicial, en la que se determinan las condiciones del enjambre y el método más adecuado para su retiro, con prioridad en la seguridad de las personas y la conservación de la colonia.
Tras su reubicación en el apiario, las abejas reciben atención especializada debido al estrés generado por el cambio de entorno. Se verifica la presencia de la reina, se les proporciona alimento, se integran láminas de cera y, en caso necesario, se les brinda tratamiento.
Posteriormente, cuando las colonias alcanzan condiciones óptimas, son canalizadas con apicultores locales para su integración a procesos productivos, lo que permite reutilizar los espacios disponibles en el apiario.
Durante la temporada de primavera, cuando se incrementan los eventos de enjambrazón, la Unidad Apícola hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la calma, conservar la distancia y reportar cualquier avistamiento a las autoridades correspondientes.
Con estas acciones, el Gobierno de Guadalajara reiteró su compromiso con la protección de la biodiversidad y con la promoción de prácticas responsables para favorecer la convivencia entre la ciudadanía y el entorno natural.