Guadalajara honra a sus bomberos caídos y enciende la llama eterna a 34 años de las explosiones del 22 de abril

Por Maria G

Con un homenaje solemne y cargado de memoria, el Gobierno de Guadalajara recordó a los bomberos que perdieron la vida durante las explosiones del 22 de abril de 1992, al reafirmar que su entrega y sacrificio permanecen como ejemplo de valentía para la ciudad.

Bajo el lema “Un bombero nunca muere, solo se adelanta en el llamado”, elementos de la Coordinación Municipal de Gestión Integral de Riesgos, Protección Civil y Bomberos se reunieron en Base 1 para realizar el pase de lista de sus compañeros caídos, quienes hace 34 años arriesgaron todo por proteger a las y los tapatíos.

Durante la ceremonia también se llevó a cabo un toque de silencio en honor a quienes entregaron la vida en cumplimiento de su deber, en uno de los episodios más dolorosos en la historia de Guadalajara.

Los nombres de los cabos Ricardo González Jaramillo, Rubén Mercado Gómez y Raybel Medina Vite resonaron como símbolo de honor, compromiso y servicio, en una jornada dedicada a mantener viva su memoria.

Como parte del homenaje, la comandante Jeeny de la Torre Ruelas, titular de la Coordinación Municipal de Gestión Integral de Riesgos, Protección Civil y Bomberos, encendió la llama eterna en memoria de los elementos caídos. El acto fue acompañado por el sonido de la campana y la colocación de una ofrenda floral, como muestra del compromiso institucional de no olvidar a quienes dieron la vida por las familias tapatías.

La presidenta municipal Vero Delgadillo encabezó la guardia de honor, acompañada por el secretario general del Ayuntamiento, José Manuel Romo Parra; el síndico Salvador de la Cruz Rodríguez Reyes; y la diputada local Monserrat Pérez Cisneros.

Con este acto, Guadalajara refrendó su respeto y gratitud hacia sus bomberos caídos, cuya memoria sigue encendida en la historia y en el corazón de la ciudad.